El miedo de una madre no terminó al salir de ICE, ahora teme que vuelvan a separarla de sus hijos

La detención de María en Texas estuvo marcada por problemas médicos, alimentación cuestionada y la angustia de no saber qué pasaría con su hija​

El miedo de una madre no debería comenzar con un plato de comida que no se atreve a probar. Pero para María, una inmigrante salvadoreña detenida durante seis meses por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el embarazo se convirtió en una lucha diaria por su salud y la de su bebé, mientras intentaba entender qué ocurriría con su familia.

El reportaje de The Marshall Project documenta, a partir de su testimonio y de expedientes médicos, las condiciones que enfrentó durante su detención en el Centro de Detención Bluebonnet, en Texas. María pidió ser identificada únicamente por su nombre de pila.

En octubre de 2025, acudió a una revisión migratoria rutinaria en Dallas. Según relató, informó a los agentes que estaba embarazada, pero fue detenida y trasladada a Bluebonnet, al norte de Abilene. Su esposo, Hugo, la esperaba afuera y tuvo que marcharse para cuidar al hijo de ambos, entonces de ocho años.

La incertidumbre comenzó desde las primeras horas. María contó que pasó varias noches durmiendo en el suelo y que, durante meses, no obtuvo respuestas claras sobre dónde daría a luz ni qué sucedería con su bebé.

Un embarazo entre problemas de alimentación y complicaciones médicas

Uno de sus mayores temores era la comida que recibía. De acuerdo con su testimonio, el pollo parecía poco cocido y las verduras estaban demasiado blandas. También denunció que las vitaminas prenatales y los suplementos de hierro no siempre se reponían oportunamente.

Los expedientes médicos citados por el mismo medio documentan que María desarrolló hipertensión, presentó niveles elevados de glucosa y recibió un diagnóstico de diabetes gestacional. Los análisis también mostraron niveles bajos de hierro. Para el tercer trimestre, había aumentado alrededor de 15 libras, una ganancia inferior a la esperada para un embarazo promedio, según el reportaje.

La doctora Carolyn Sufrin, ginecóloga obstetra e investigadora de la Facultad de Medicina Johns Hopkins, advirtió sobre los riesgos de consumir carne poco cocida durante el embarazo. También explicó que las mujeres embarazadas necesitan suficientes calorías y nutrientes para proteger su salud y favorecer el desarrollo del feto.

“Estar embarazada y sufrir encarcelamiento o confinamiento es increíblemente estresante y traumático para las personas”, señaló Sufrin, según la publicación.

El caso de María se suma a las preocupaciones sobre la atención médica a mujeres embarazadas bajo custodia migratoria. Una investigación del senador estadounidense Jon Ossoff, publicada en 2025, recogió denuncias de atención médica deficiente y dificultades para acceder a alimentos y agua suficientes en centros de detención.

La liberaron, pero el miedo no terminó

El 10 de abril de 2026, cuando cursaba aproximadamente ocho meses de embarazo, María fue liberada. Según ella y sus abogados, las autoridades no les dieron una explicación. Después de salir del centro, tuvo que buscar atención médica para continuar su embarazo y aseguró que había perdido su trabajo y su seguro médico durante la detención.

El 2 de junio dio a luz a una niña. Aunque el nacimiento permitió a la familia reunirse, la preocupación por una nueva detención permaneció. Su caso migratorio siguió avanzando y, de acuerdo con el reportaje, tanto un juez de inmigración como la Junta de Apelaciones de Inmigración rechazaron sus solicitudes para permanecer en Estados Unidos.

La situación de otras mujeres también ha generado preocupación. El pasado mes de septiembre, The Guardian publicó una investigación sobre 18 abortos espontáneos registrados por ICE durante los primeros nueve meses de la segunda administración de Donald Trump. El medio informó que la agencia no contaba con datos actualizados sobre estos casos después de octubre de 2025.

El Departamento de Seguridad Nacional ha rechazado acusaciones de maltrato y ha defendido los estándares de atención de sus instalaciones. Sin embargo, la historia de María plantea preguntas sobre la alimentación, el seguimiento médico y las consecuencias familiares de mantener detenidas a mujeres embarazadas.

“Me detuvieron así sin más y me liberaron como si nada hubiera pasado”, dijo María, según el reportaje.

Ahora, con su hija en brazos y una nueva cita migratoria por delante, teme volver a perder la libertad y separarse de sus hijos.

Sigue leyendo:

 

Leave a Reply