Talarico compara al ICE con una “policía secreta”, promete frenar sus abusos si llega al Senado
Las duras críticas de Talarico surgen tras incidentes como la muerte del trabajador mexicano Lorenzo Salgado Araújo a manos de un agente federal en Houston
El candidato demócrata James Talarico busca convertir el descontento con las políticas migratorias del presidente Donald Trump y las denuncias de corrupción en una oportunidad para conseguir un escaño en el Senado federal por Texas, un estado que los demócratas no logran ganar en una elección senatorial desde 1988.
A sus 37 años, el legislador estatal y seminarista presbiteriano enfrenta una de las contiendas electorales más costosas del país, con el objetivo de romper el dominio republicano y contribuir a que su partido recupere el control del Congreso en las elecciones intermedias.
En una entrevista en Houston, Talarico sostuvo que la disputa electoral no debe entenderse como un enfrentamiento entre demócratas y republicanos, sino como una lucha entre los ciudadanos y los intereses económicos que dominan la política estadounidense. “La verdadera pelea en este país no es entre izquierda y derecha”, afirmó. “Somos todos uniéndonos para enfrentarnos a los multimillonarios y a los políticos corruptos que se han estado aprovechando de nosotros”.
El aspirante considera que los republicanos están perdiendo parte del respaldo que consiguieron entre los votantes hispanos en 2024, cuando Trump logró avances importantes entre este sector del electorado. Talarico sostiene que muchos latinos apoyaron al mandatario porque esperaban una reducción del costo de vida y medidas contra la corrupción, pero considera que sus expectativas no se han cumplido.
La inmigración representa uno de los principales puntos de confrontación en Texas, donde los hispanos constituyen aproximadamente 40% de la población y tienen un peso determinante en las elecciones. Según una encuesta de YouGov, 56% de los votantes hispanos del estado considera que la aplicación de las leyes migratorias ha ido demasiado lejos.
En ese contexto, Talarico calificó al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) como una “policía secreta”, al cuestionar los operativos realizados por agentes encapuchados y en vehículos sin identificación oficial. “Esta Administración nos está fallando, con hombres enmascarados, en carros sin marcar, que están secuestrando y asesinando a nuestros vecinos frente a nuestros ojos”, declaró.
El candidato hizo referencia al asesinato del trabajador mexicano Lorenzo Salgado Araújo, quien murió por disparos de un agente de ICE en Houston en julio.
Entre sus propuestas plantea prohibir que los agentes oculten sus rostros durante los operativos, exigir cámaras corporales y establecer requisitos de experiencia policial para quienes integran la agencia. Sin embargo, aclaró que no pretende eliminar ICE y que considera necesario mantener la aplicación de las leyes migratorias.
También respalda una reforma migratoria integral que combine seguridad fronteriza con una vía a la ciudadanía para inmigrantes indocumentados que llevan años viviendo en Estados Unidos.
Sobre el asilo, propone contratar más jueces de inmigración para agilizar los procedimientos y distinguir las solicitudes legítimas de las fraudulentas. La contienda también está marcada por el financiamiento político. Según AdImpact, el gasto publicitario supera los $573 millones de dólares, mientras que Elon Musk ha destinado al menos $168 millones a organizaciones que respaldan al republicano Ken Paxton.
Talarico cuestiona esa influencia y promete impulsar restricciones a los llamados súper PAC, aunque su propia candidatura recibe respaldo de una organización financiada con al menos $11.5 millones de dólares por Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn.
“Musk quiere su propio senador”, sostuvo el demócrata, quien lanzó un mensaje a los grandes donantes: “El 3 de noviembre vamos a enviarle un mensaje claro al primer milmillonario del mundo: Texas no está en venta”. La corrupción es otro eje de su campaña. Talarico ha utilizado los antecedentes de Paxton, quien enfrentó un juicio político por acusaciones de soborno y abuso de funciones públicas, aunque fue absuelto.
El demócrata también propone revertir el fallo de la Corte Suprema de 2010 que abrió la puerta a un gasto corporativo ilimitado en las elecciones y establecer nuevas restricciones al financiamiento político. Su estrategia busca atraer tanto a votantes demócratas como a independientes y republicanos inconformes, presentándose como un candidato dispuesto a negociar con ambos partidos si consigue llegar al Senado.
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