Inmigrante baleado por ICE en Austin sigue detenido con bala cerca de la columna, acusa defensa

El episodio es también el tercer tiroteo protagonizado por agentes de ICE en Texas desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca​

El inmigrante venezolano Wilber Rafael Garcés Pérez, de 28 años, permanece bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el sur de Texas con una bala alojada cerca de la columna vertebral, un día después de que un agente federal le disparara durante un operativo en Austin.

Garcés fue trasladado al South Texas ICE Processing Center, en Pearsall, después de recibir atención en el Dell Seton Medical Center. Su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch, denunció este lunes que su cliente continuaba herido y sin recibir el tratamiento que, a su juicio, necesitaba.

Está retenido en Pearsall para ser interrogado y todavía tiene la bala alojada en el cuerpo. No ha recibido analgésicos y ha tenido que dormir en el suelo”, escribió Lincoln-Goldfinch en X.

El propio Garcés intervino por teléfono este lunes durante una conferencia de prensa de sus abogados. Explicó que los médicos decidieron no extraer el proyectil debido a su cercanía con la columna vertebral y aseguró que, tras ser entregado a las autoridades federales, pasó parte de la madrugada en una celda.

No estoy muy bien. No he recibido la atención médica que necesito”, afirmó el venezolano desde el centro de detención.

Versiones encontradas sobre el tiroteo

El incidente ocurrió poco antes de las 13:00 horas del domingo 20 de septiembre en el norte de Austin, cerca de la intersección de U.S. 183 y Anderson Square. Los servicios de emergencia informaron inicialmente que Garcés había recibido un disparo en el torso y fue trasladado al hospital en condición grave, pero estable.

Las circunstancias que provocaron el disparo continúan bajo investigación y existen diferencias entre los primeros reportes oficiales y el relato del inmigrante.

Garcés aseguró que trabajaba como repartidor de DoorDash cuando una camioneta sin identificación lo golpeó lateralmente en dos ocasiones. Según su versión, inicialmente no comprendió que se trataba de agentes migratorios. Después de dar una vuelta en U debajo de un paso elevado, dijo, el vehículo federal encendió las luces y sirenas.

El venezolano sostuvo que pidió detenerse en un sitio más seguro porque se encontraba en medio del tránsito. “Le pregunté si podía parar en un lugar más seguro”, relató antes de explicar que recibió un disparo por la espalda.

En contraste, las primeras informaciones proporcionadas a las autoridades locales hicieron referencia a una persecución. El Departamento de Seguridad Pública de Texas indicó que recibió una solicitud para auxiliar en una persecución vehicular, pero sus agentes llegaron después de que se produjeran los disparos.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que Homeland Security Investigations (HSI), con apoyo del FBI, encabeza la investigación sobre el uso del arma por parte del agente de ICE.

Disputa por su situación migratoria

El estatus migratorio de Garcés también enfrenta versiones contrapuestas. El DHS afirmó que el venezolano ingresó ilegalmente a Estados Unidos durante la Administración de Joe Biden y que estaba sujeto a una orden definitiva de deportación.

Sus abogados rechazan esa descripción. Lincoln-Goldfinch explicó que Garcés llegó a Estados Unidos en 2024 mediante CBP One, la aplicación utilizada durante el Gobierno de Biden para que determinados migrantes solicitaran citas en puertos de entrada. Tras ser procesado por las autoridades migratorias, pudo ingresar al país, solicitó asilo y posteriormente obtuvo un permiso de trabajo.

Según la defensa, Garcés actualizó su domicilio ante la corte migratoria, pero la notificación de una audiencia fue enviada a una dirección anterior. Al no presentarse, un juez dictó una orden de deportación in absentia, es decir, en su ausencia.

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